Historia de la construcción

Modernismo urbano Barcelona

Son las ciudades sin dudas espacios museísticos. Para quien quiere ver, basta alzar la mirada del pavimento y si bien no ves cielo, puedes ver monumentos.

En pleno barrio de Barcelona, ahora peatonal, antes seguro a caballo porque por allí en 1911 un barrio periférico aunque próximo, trabajador e humilde como el Clot, posiblemente no tendría las condiciones del centro histórico de la ciudad. Aunque ya existía dicho núcleo habitable desde la época medieval, con el nombre de Clotum Melis (hoyo de la miel)  El nombre del barrio deriva de la palabra cros, que significa ‘fondo’, y hace referencia a tierras de labranza situadas en hondonadas , era una zona de suministros y servicios, rico gracias a las huertas y los molinos en torno al Rec Comtal, y porque proveía de comestibles a la ciudad de Barcelona y, entre otros productos, miel de gran calidad. Por su carácter rural aun nos han llegado y quedan vestigios de masías, harineras así como el futuro muy cercano que evolucionó hasta convertirse en un asentamiento industrial con innumerables talleres de servicios textiles, curtidurías, tejerías…

En el 1914, 54 años después de la aprobación del Pla Cerdà ( un plan de reforma y ensanche de la ciudad de Barcelona de 1860) , la zona del Eixample aún era un caos urbanístico : el 43% de las calles son adoquinadas, el 21% de macadán (Pavimento formado con piedra machacada y arena y prensado con rodillos compresores) , el 29% no tienen pavimento y el 7% son alquitranadas.

Cita histórica link

Es de esperar entonces que a mucha suerte esta zona perteneciera al 21% y el calle orientado al Norte esta aún en pie y muy bien conservado este edificio. Construido con ladrillo rojo como buen edificio modernista de inicios del siglo pasado, fachada sobria no por su uso original, ya que se proyectó como un hospicio. Se encuentra como así reza el letrero en cerámica, la Escuela Municipal de Artes y Oficios, ambas cosas que nos faltan y mucho, sobretodo porque tampoco tiene ya ese uso, y es tan solo una escuela de secundaría sin especialización y poco temario en arte y oficios.

Junto al material masificado del ladrillo, detalles de cerámica y estructuras de hierro, formas y dinteles sobrios pero voluptuosos obra de los arquitectos Pere Falques y Antoni de Falguera.

Si Europa arrastraba el estilo y la explotación de este material para las edificaciones, en España aun hay teorías que emplazan este uso a otro tipo de procedencia cultural y tradicional denominado (neo-mudéjar) que también dejaban visto el ladrillo mural. Tiene un estilo racionalista, repetitivo y encaja perfectamente con la obtención del producto industrial, frente a la irregularidad del adobe crudo por ejemplo. Ese racionalismo industrial de la repetición infinita en línea de un mismo material. Analizaremos en un próximo artículo más este tema.

Os dejamos este interesante link, si como a nosotras os gusta disfrutar de la cultura que aun rezuma en la ciudad AQUÍ

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